Archivado en: restaurantes Tagged: comer en restaurante, comida, restaurantes
via WordPress http://ift.tt/2fj1Evk
En los últimos años, gracias a las plataformas online de micromecenazgo colectivo hemos asistido a una eclosión de inventos, gadgets y utensilios de cocina, a cada cual más loco.
¿Qué se le pasa por la cabeza a un ser humano cuando un día se levanta y dice "Voy a inventar un pelador de plátanos"? Un pelador-de-plátanos. Algo de razón tendría si consigue el dinero para fabricarlo y venderlo. De hecho existe… y se ha agotado.
Aparatos para cortar mantequilla, pelar ajos, "caja de herramientas-barbacoa", un bolígrafo dispensador de especias, pistolas para disparar queso fundido o mostaza sobre la comida, cuchara-lupa para detectar pelos en la comida…
Bien. No juzgamos a nadie si ha comprado algo de esto o está considerándolo. Aquí os presentamos los 9 utensilios de cocina más absurdos y delirantes jamás inventados.
El vídeo anterior habla por sí solo. Un personaje con algún tipo de manía, por decirlo suave, investiga la superficie de su comida gracias a la "Magnifying Spoon" o cuchara-lupa.
Muy útil para personas que se preocupan por los gérmenes, las moscas, pelos o trazas de cualquier tipo que pueden habitar una sopa o guiso. Por qué no.
¿A quién no le ha pasado que va tranquilamente en el metro o autobús y siente el irrefrenable deseo de prepararse unos fideos chinos? Bueno, pues para eso está el "Bear Bowl", aún en etapa de financiación.
Quizás exageramos y sí que sea útil para acampadas, expediciones militares y cocina de supervivencia. Tiene el tamaño y la apariencia de una pequeña cartera que cabe en un bolsillo, es compatible con todo tipo de hornillos de camping, hierve agua en cinco o diez minutos y es fácil de limpiar.
Por si te has cansado de la forma ovoide de los huevos… o necesitas formas rectangulares en tu comida por el motivo que sea… Eddington Egg Cuber es la solución. Se introduce el huevo cocido, se presiona, se mete en la nevera una hora… y voilá: huevos cúbicos. Claro que sí.
Para quien tenga el problema contrario y quiera dar formas cilíndricas a todas sus comidas: el Rollie Eggmaster permite cocinar en vertical. No sabemos para qué. Quizás para hacer tortillas en forma de tubo que quepan en los bocadillos.
La gracia del invento consiste en pulverizar aceite en el interior del aparato, por ejemplo, cascar un huevo y esperar a que salga cocinado en forma de cilindro flácido y… vamos a dejar aquí la descripción.
Se puede comprar a través de Amazon. Incluye 35 "experimentos" o recetas con otro ingredientes. Mínimo 311 personas -que han dado su opinión- lo han comprado ya. Los comentarios no tienen desperdicio.
¿Para qué pelar las patatas sobre la mesa de la cocina cuando puedes sentarte en una silla con un caldero entre las piernas, como hacían las abuelas? El siguiente nivel es esta bandeja pela patatas que se adapta perfectamente a esa postura y tiene apartados para separar las patatas enteras, las peladas y las pieles sobrantes. Muy organizado todo.
La tecnología e innovación en energía solar aplicada a la cocina está dando pasos de gigante y la prueba es esta especie de lanzallamas futurista que esconde un grill fotovoltaico: el Go Sun Stove.
Lleva pocos meses en el mercado y ya se están quedando sin existencias de la primera partida del invento. Útil para barbacoas al aire libre sin poner en riesgo el entorno. Ni fuego ni gas: solo energía solar y acumuladores para preparar la cena por la noche.
Si te sobran, pongamos, más de 1.000 euros y quieres fardar como barista que hace maravillas con los dibujos del café con leche, este es tu invento. Una máquina cafetera tipo expresso, con pantalla LCD conectada a una aplicación móvil para elegir las imágenes. De momento, pendiente su expansión europea.
El Ripple Maker puede proyectar fotografías, mensajes positivos recalcitrantes, nombres propios o indirectas si el camarero quiere comunicar algo en la taza de café. Muy útil para instagramers.
El sueño de todo operario o técnico de mantenimiento que entre su material de trabajo tiene que usar una caja de herramientas. Bien pensado, podría ser el regalo perfecto para el Día del Padre.
Es lo que se ve: el curioso reciclaje de la típica caja de acero inoxidable que quizás ya no usamos pero podemos llenar de carbón y aprovechar la rejilla para colocar carne o verduras a la brasa.
Por último, no podía faltar en este listado la pistola de pegamento reconvertida en pistola de queso o mostaza o cualquier otra textura semilíquida con la que dibujar en los perritos calientes o nachos.
El Fondoodler da ideas para crear tu propio castillo de galletas saladas pegadas con queso fundido. Los usuarios dicen que el queso rallado funciona mejor, que la punta quema al mínimo roce, que es difícil de limpiar y que "se pueden construir estupendos rascacielos de panecillos de jengibre". Literal.
Imágenes | Pixabay
En Directo al Paladar | La sartén definitiva para los que odian fregar
En Directo al Paladar | Empieza septiembre amasando a tope: 11 gadgets indispensables para triunfar preparando pan
15 accesorios para poder utilizar tus gadgets mientras cocinas
¿Somos la última generación 100% humana?
17 productos que pueden cambiar el orden de tu cocina
–
La noticia
Los 9 utensilios de cocina más absurdos y delirantes jamás inventados
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Beatriz Portinari
.
via Directo al Paladar http://ift.tt/2x0gDlg
Todos conocemos Thermomix y sabemos que este robot de cocina es un gran pinche para quienes disfrutan cocinando y un indispensable para quienes no perdonan comer bien pero cocinar no es su fuerte. Sea como fuere, a la hora de cocinar es necesario tirar de los libros de recetas de Thermomix -al menos al principio y hasta que se le coge el tranquillo- si uno quiere tener éxito.
Si la compra del robot se realiza a través de la cadena oficial de ventas, uno recibe en casa demostraciones de cocinado por parte del representante de la marca. Esto viene genial para aprender el manejo de la máquina, pero ¿qué ocurre después cuando nos quedamos solos y sin intermediario alguno? Aquí es donde entran en juego los libros de recetas oficiales de Thermomix, imprescindibles para continuar la andadura.
Tengo el Thermomix, modelo 31, desde hace cuatro años y recuerdo como si fuera ayer el respeto que me impuso verme frente al robot y lo torpe que me sentí al realizar mi primera receta sola. De entre las recetas del libro oficial de Thermomix escogí hacer un arroz con leche y mi respeto desapareció según vertí el resultado en la fuente de servir y lo caté.
Desde entonces hasta ahora he aprendido mucho del robot y de su casa, que evoluciona cada día y no ha permitido que me quedara estancada en materia de recetas. En cinco años Thermomix ha duplicado el número de recetas diseñadas y lanzadas en cualquiera de sus plataformas: impresas, digitales y presenciales.
Comenzaron con un solo libro en 2009 y el lanzamiento de la revista mensual en octubre del mismo año. En lo que llevamos de 2017 ya han lanzado tres libros -que es la media anual- y nos confirman desde Thermomix que tienen más en proyecto, la revista mensual funciona como un relojito, las colecciones digitales y la plataforma cookidoo está teniendo mucho éxito entre sus usuarios.
Este crecimiento es consecuencia directa del lanzamiento de su modelo actual de Thermomix, el TM5, de la plataforma digital cookidoo y del dispositivo Cook-Key. Hoy en día diseñan y aprueban 1.600 recetas al año, 500 de ellas se publican en la revista mensual y las 1.100 restantes se reparten entre los libros y las colecciones digitales.
Nos llama poderosamente la atención el ritmo de producción de recetas originales por parte de Thermomix, así que nos acercamos hasta sus oficinas de Madrid donde Beatriz Rodríguez Díez, responsable de marketing e I+D, nos explica qué proceso siguen a la hora de diseñar y aprobar las recetas oficiales.
Lo primero que nos cuenta es que cada año diseñan una estrategia de publicaciones y de contenido que marca la línea a seguir por todos y cada uno de los profesionales que trabajan en el proceso: equipo de I+D, testadores, vendedores, distribuidores y demás personal de la casa, así como otros colaboradores externos.
Sus fuentes de inspiración son múltiples: red de ventas, clientes, blogs de cocina, programas de televisión, revistas gastronómicas, viajes y experiencias personales, folletos promocionales del supermercado y mucho más. Todo sirve para crear y como punto de partida para pasar a formar parte de una base de datos de "posibles recetas" que, necesariamente, han de pasar un proceso de adaptación. A Thermomix, claro.
En el momento de seleccionar las recetas de cada libro, se tiene en cuenta que los ingredientes y utensilios accesorios sean de fácil acceso para los usuarios. Para que ninguno de estos dos aspectos resulte un impedimento a la hora de elaborar las recetas, se consideran alternativas que quedan reflejadas en las publicaciones finales.
Con el objetivo de hacer más fácil el cocinado, las recetas seleccionadas son testadas por el equipo de I+D y se adaptan al lenguaje de Thermomix. A pesar del profundo conocimiento que poseen sobre los alimentos y los procesos químicos a los que se someten durante el cocinada, nada se da por sentado.
Papel y lápiz en mano se realizan todas las pruebas que sean necesarias hasta alcanzar el resultado óptimo. El resto del personal de la casa también participa del proceso. Es normal ver pasear a algún miembro del equipo de I+D, plato en mano, ofreciendo su última creación al personal de la casa y pidiendo opinión.
Thermomix cuenta con un equipo de testadores distribuido por todo el territorio nacional. Está compuesto por hombres y mujeres de distintos perfiles: solteros, casados, mayores, jóvenes, con o sin hijos, trabajadores profesionales, amas de casa, etc. Todos ellos tienen un denominador común: son clientes de Thermomix.
Su cometido consiste en cocinar las recetas que han pasado el filtro de I+D, catarlas, darlas a probar a otros, sometiéndolos a tests de sabor, apariencia, textura, olor, color y gusto. Los resultados obtenidos se devuelven a Thermomix donde se estudian y se adaptan las recetas de nuevo, convirtiéndolas en definitivas.
Una vez definidos los procesos, cantidades de ingredientes, tiempos de elaboración, etc de cada las recetas de los libros oficiales de Thermomix, estas se redactan de la manera más simple posible, con un lenguaje directo y claro, que todos puedan entender. Se completan con información nutricional facilitada por un experto.
El resto del proceso, es decir la fotografía, la maquetación y la impresión, se realiza externamente, aunque se coordina desde Thermomix. Profesionales especializados en maquetación, economía del hogar, estilismo culinario, fotografía gastronómica, edición e impresión se coordinan para que todo salga según los cánones de calidad establecidos.
Thermomix invierte un promedio de 20 horas en cada una de sus recetas: investigación, compra de ingredientes, cocinado, pruebas y mejoras, introducción en la base de datos interna, envío a los testadores, recepción de los comentarios, cierre de la receta, recepción de los valores nutricionales y redacción de los textos definitivos.
Visto el esfuerzo que conlleva el diseño y aprobación de los libros de recetas oficiales de Thermomix, me resulta fácil comprender que sus recetas siempre salgan. Es admirable que la calidad de sus libros, con el ritmo de producción que lleva la empresa, se mantenga en la excelencia. Enhorabuena y gracias por facilitarnos el día a día a tantos usuarios.
En Directo al Paladar | 101 recetas de Thermomix para no aburrirte nunca
En Directo al Paladar | Probamos la Cook-Key de Thermomix y esto es lo que nos parece
¿Somos la última generación 100% humana?
101 recetas de Thermomix para no aburrirte nunca
13 consejos para sacar más partido a tu vaporera y un puñado de recetas en que emplearlos
–
La noticia
¿Cómo se diseñan y aprueban las recetas oficiales de los libros de Thermomix?
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Carmen Tía Alia
.
via Directo al Paladar http://ift.tt/2xxkbP6
Chocolate, divino tesoro. Antaño se consideraba alimento de dioses y hoy es tentación para muchos golosos, aunque en realidad el cacao no sea dulce en su origen. Alcanzar las cotas de perfección artística de un maestro pastelero es muy difícil, pero con un poco de práctica todos podemos sacarle el máximo partido en casa. En el #DíaDelChocolate os animamos a manchar un poco la cocina repasando los principios básicos que hay que conocer para hornear con chocolate.
A mí me fascina la historia y cultura del chocolate. Conserva cierta magia y misterio, y nos seduce como objeto de tentación a veces cargado de nostalgia infantil. El buen chocolate es un ingrediente complejo repleto de compuestos químicos, que son responsables de sus aromas, sabores y texturas, y por eso no conviene lanzarse a lo loco para hornear con él. ¿Sabes cómo trabajar con chocolate en la cocina?
Aunque hoy existen muchos tipos diferentes, lo que entendemos genéricamente como chocolate es un producto creado a partir de los mismos ingredientes esenciales. Cada fabricante puede añadir otros elementos dependiendo de la variedad que esté elaborando, pero básicamente el chocolate se compone de:
Además llevará leche en polvo o sólidos de leche si es chocolate con leche, y, opcionalmente, lecitina de soja como emulsionante y/o diferentes aromas. El chocolate blanco no lleva nada de cacao, se compone solo de manteca, azúcar y sólidos de la leche.
Como ya vimos en la visita a la fábrica de chocolate suizo Frey, el primer ingrediente son las semillas de cacao, que se fermentan, se secan, se tuestan y se descascarillan. Así se obtienen las semillas o nibs, que una vez molidos se transforman en la pasta de cacao mezclada con una parte de grasa. A continuación se mezcla con los demás ingredientes, obteniéndose un polvo refinado que se somete al conchado para convertirlo en chocolate sólido.
La calidad de la materia prima determinará el éxito en la cocina, también en el mundo del cacao. Si queremos obtener buenos resultados tendremos que invertir en el mejor chocolate que podamos permitirnos, especialmente en recetas donde este producto sea la clave.
Los chocolates para profesionales son los de mejor calidad ya que ofrecen una textura especial para atemperar, derretir y trabajar. Si no tenemos acceso a un proveedor lo mejor es buscar un chocolate de tiendas especializadas o vigilar bien las etiquetas.
Queremos que no lleven más grasa vegetal que la propia manteca del cacao, sin aromas añadidos y que indiquen el porcentaje exacto de cacao y azúcar. En general el chocolate negro ofrece mejores resultados, pero eso no quiere decir que cuanto mayor porcentaje de cacao tenga vaya a ser mejor.
Se considera un buen punto de partida un porcentaje total de 60% de cacao, que ya puede dar excelentes resultados según la calidad y el tipo de receta. Un porcentaje excesivamente alto de cacao podría ser demasiado intenso si no controlamos bien la elaboración.
Pero cuidado, el porcentaje se refiere al contenido total de pasta de cacao sobre el azúcar. Es decir, no se indica la cantidad de manteca de cacao que podría llevar esa pasta de cacao. Esto significa que dos tabletas con el mismo % podrían tener una cantidad de cacao difererente, siendo una más intensa y oscura que la otra. Tendrían la misma cantidad de azúcar, pero darían resultados diferentes en textura y aromas.
En pastelería no hay que menospreciar las posibilidades del chocolate con leche, que debe tener al menos un 30% de cacao, o incluso del blanco, que permite jugar y hacer combinaciones con los otros. Aunque yo siempre prefiero usar chocolate negro porque me gustan los aromas más intensos y un sabor menos dulce. Habrá que esperar, a que el nuevo chocolate rubí esté disponible para experimentar con él.
Podemos encontrar chocolate en distintos formatos, según la receta que vayamos a preparar.
El atemperado o templado del chocolate es uno de los pasos que más miedo da a los novatos en pastelería. No es imprescindible ya que no modifica el sabor, pero si no lo hacemos es difícil lograr un aspecto final realmente bonito. Por eso es importante dominar la técnica cuando hacemos bombones o figuras de chocolate, o al cubrir tartas y pasteles.
Las semillas o polvo de cacao, el azúcar y la leche en polvo son ingredientes sólidos, y es gracias a la manteca que el chocolate se puede fundir y cremar. Atemperando buscamos que la manteca de cacao adquiera una forma cristalina estable. Solo así conseguiremos un chocolate de acabado brillante, sin manchas, de textura dura y crujiente, fácil de desmoldar.
El proceso es simple: hay que derretir el chocolate, calentarlo y luego enfriarlo rápidamente antes de volver a calentarlo, controlando muy bien la temperatura en cada fase. Para ello es prácticamente imprescindible un termómetro, aunque los más expertos son capaces de ajustar a ojo -o al tacto-.
Cada chocolate necesita un rango de temperaturas distintas, siendo el negro el que más calor pide. A veces las coberturas profesionales indican los grados exactos para asegurar el mejor resultado. Si tenemos la suerte de tener una superficie de trabajo de material de buena calidad, preferiblemente mármol, el atemperado lo podemos hacer extendiendo el chocolate derretido sobre él, como los profesionales.
También se puede atemperar con el método de “dos tercios/un tercio”, y se recomienda usar chocolate en pastillas para trabajarlo mejor. Con ese sistema debemos derretir dos partes del chocolate total, calentarlo hasta unos 45-50 grados -si es negro- y luego añadir el resto del chocolate para integrarlo y bajar la temperatura. A continuación se vuelve a calentar hasta conseguir la temperatura óptima para trabajarlo.
Para conocer más detalles y las temperaturas exactas de trabajo, os recomiendo el post que compartió mi compañera Esther hace unos años. Animáos a probar en casa una tarde tranquila sin prisas y veréis como no es tan complicado conseguir resultados más que decentes.
El chocolate es un ingrediente delicado que se estropea con facilidad. Si hemos invertido tiempo y dinero en buscar uno de buena calidad no querremos maltratarlo con un mal fundido. En casa podemos aplicar tres métodos sencillos para fundir chocolate:
Existe una enorme variedad de utensilios de pastelería y otros específicos para trabajar chocolate en el mercado. Tampoco hace falta llenar la cocina de herramientas que usaremos poco, pero hay ciertos accesorios que sí merece la pena comprar si queremos trabajar bien el chocolate en casa.
Seguro que habéis preparado infinidad de recetas con chocolate pero quizá nunca os habéis planteado cómo afecta o qué función tiene exactamente este producto en una masa. Más allá de crear un deseo irrefrenable de devorar lo que salga del horno o de rebañar el cuenco con los restos, claro.
El chocolate fundido e integrado en una masa hace que sea mucho más jugosa, suave y húmeda. Por eso un bizcocho de chocolate suele ser menos seco y los brownies resultan tan irresistibles. No solo añade humedad, también aporta buena estructura, de tal forma que es posible hornear pasteles con mucho chocolate y poca harina, combinado con otros aglutinantes como el huevo.
El cacao en polvo, por su parte, absorbe humedad. Si queremos dar un toque chocolateado a cualquier receta de repostería hay que tener en cuenta que habrá que equilibrar la proporción de ingredientes húmedos/secos. Normalmente es suficiente con reducir la cantidad de harina proporcionalmente.
Por supuesto, también añade textura y aromas más complejos. La grasa del chocolate hace que cremas, salsas, ganachés, coberturas, rellenos, glaseados, mousses y puddings sean más cremosos, suculentos y apetecibles. Hace una gran pareja con ingredientes lácteos al potenciar esa cremosidad.
Los chips, trocitos picados o los nibs de cacao aportan textura en contraste, creando un punto crujiente muy agradable al morder y masticar, mientras que un corazón fundente o cremoso sorprenden al paladar con su irresistible melosidad.
El chocolate negro da más juego para crear aromas más sugerentes, pues combina muy bien con muchos sabores que animan a experimentar. Al ser más amargo e intenso, hace buena pareja tanto con sabores fuertes como con otros más dulzones y ligeros, ya sea por contraste o por armonía. Café, frutas, especias, licores, frutos secos, quesos, tés… Hay un gran mundo para explorar. Además otorga un punto rústico que combina bien con harinas más recias.
El chocolate con leche es más equilibrado y ligero, más suave y dulce. Le va muy bien la vainilla y los aromas cítricos, más frescos, mientras que el chocolate blanco es mucho más dulce y conviene vigilar que el conjunto no sea empalagoso.
Sí, el chocolate se puede estropear. Aunque su fecha de expiración se alarga hasta los 24 meses, obviamente no tiene una vida útil eterna. Más que ponerse malo para su consumo, lo que le ocurre es que va perdiendo calidad con el paso del tiempo. Por eso nunca hay que acumular chocolate si no le vamos a dar salida pronto, o perderemos aroma, sabor y textura.
Las condiciones óptimas de conservación del chocolate son las de un espacio seco, oscuro y sin olores extraños, lejos de fuentes de calor, de la luz solar y de cambios bruscos de temperatura. Lo ideal sería mantener una temperatura entre los 12 y 20 grados centígrados, con una humedad baja o no superior al 60%.
Cuando la temperatura no es estable y el chocolate se somete al calor ambiental, pueden aparecer manchas o un velo blanquecino. Es inocuo pero estropea el aspecto y podría afectar incluso al sabor. Ocurre normalmente a más de 30ºC y no es más que un proceso químico en el cual la grasa o los azúcares del chocolate se separan y suben a la superficie.
El blanqueamiento de la grasa es el fenómeno más común y solo se puede evitar conservando correctamente el chocolate. Salvo que sean bombones o preparaciones ya terminadas, podemos fundir y solidificar de nuevo el chocolate para recuperar su aspecto homogéneo.
¿Qué hacemos en verano? Las neveras domésticas tienen una humedad excesivamente alta, así que solo nos queda la opción de proteger muy bien el chocolate. Envolverlo en plástico film y colocarlo en un recipiente hermético puede ser un apaño para veranos muy calurosos.
¿Chocolate en salado? ¡Por supuesto! Es un ingrediente común en otras gastronomías, como la mexicana, de donde nos llegó el cacao originalmente en su forma más pura. Recordemos que no es dulce hasta que no le añadimos azúcar, así que puede ser un añadido estupendo para muchas recetas.
Lo mejor es usar chocolate negro con poco azúcar o un poco de cacao en polvo, en cantidades comedidas, para enriquecer y potenciar salsas y guisos. El mole mexicano o el chili típico del sur de Estados Unidos son ejemplos de platos en los que el chocolate intensifica los sabores. A mí me gusta mucho usarlo en recetas de cuchara reconfortantes, especiadas y con tomate, pero también va muy bien incluso en salsas para pasta. Animáos a experimentar un poco sin miedo.
Los recetarios con chocolate son inmensos, los maestros pasteleros no dejan de innovar con nuevas creaciones cada día y nosotros tenemos un buen repertorio de recetas para demostrarlo. Estas son algunas de las preparaciones con chocolate esenciales para aprender a dominar:
¿Os gusta trastear en la cocina con chocolate? ¿Habéis probado ya a elaborar vuestros propios bombones? ¿Qué tipo de chocolate os atrae más? Sea como sea, el #DíaDelChocolate es la mejor ocasión para darse un capricho y disfrutar de esta golosa tentación en casa.
Fotos | iStock – Pixabay – Lenore Edman
En Directo al Paladar | 75 recetas con chocolate
En Directo al Paladar | La extraña pareja: con qué combinar el chocolate y sorprender
Los secretos del chocolate suizo. Visitamos la fábrica de chocolate Frey
¿Somos la última generación 100% humana?
–
La noticia
Todo lo que necesitas saber para hornear y cocinar con chocolate
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Liliana Fuchs
.
via Directo al Paladar http://ift.tt/2jmTqGO
Articulo de comida mexicana
via Recetas de comida mexicana y costura. http://ift.tt/2wYe7vS