Buscar
viernes, 23 de marzo de 2018
jueves, 22 de marzo de 2018
Del congelador a la mesa: cómo cocinar gambas o langostinos sin descongelarlos previamente

Tras las dos primeras entregas dedicadas a cómo cocinar salmón congelado o cómo cocinar una pechuga de pollo sin descongelarla, hoy traigo una nueva publicación de la serie del congelador a la mesa: cómo cocinar gambas o langostinos sin descongelarlos previamente.
En el caso del marisco congelado, también podemos conseguir un resultado jugoso y sabroso pero habrá que prestar atención a la forma de congelar estos productos, distinguiendo si lo hemos congelado con cáscara o ya pelados. Vamos al congelador, saquemos nuestras gambas o langostinos para cocinarlos inmediatamente y llevarlos a la mesa en menos de 30 minutos. Probaremos a hacer gambas o langostinos cocidos, gambas o langosinos a la plancha y gambas cocinadas tipo al ajillo.
Cómo cocinar gambas o langostinos sin descongelarlos previamente

Mi primer consejo es que siempre hagáis vuestro propio congelado y no compréis las gambas ya congeladas porque al descongelarlas podéis llevaros la sorpresa de que sean solamente agua, tal como os contaba hace unos meses.
Cómo cocer langostinos o gambas congeladas

Si nuestro objetivo es cocer langostinos (lo dicho vale igual para los gambas) os cuento el proceso para cocer marisco partiendo de producto congelado. Aquí lo ideal es haber congelado las gambas o langostinos con su cáscara, para un mejor resultado. Partiendo de las gambas o los langostinos congelados, el proceso para cocerlos es el siguiente: calentar una olla grande calculando por cada kg de gamba congelada, 3 litros de agua con hielo y 50 g de sal.
Lavamos las gambas congeladas bajo el agua del grifo, para que se separen y no estén hechas un bloque. Una vez lavadas, las metemos en el agua ya hierviendo y cuando el agua vuelva a hervir, tras unos cuatro minutos de espera, veremos que las gambas suben a la superficie. Entonces cortamos la cocción pasando las gambas cocidas a un bol con agua muy abundante, muchos hielos y mucha sal, donde se enfriarán rápidamente.
Al someter a los langostinos o gambas a tan brusco cambio de temperatura, pasándolas del agua hirviendo al agua fría, la carne del marisco se contrae y así se despegará de la cáscara con facilidad.
Gambas o langostinos congelados a la plancha

Si lo que queremos hacer es un plato de gambas a la plancha (igual para los langostinos), tened en cuenta que quedarán ricos igualmente, como si se tratara de un producto fresco pero que es posible que el aspecto exterior cambie un poco. Las cabezas pueden quedar más blanquecinas y en algunos casos es posible que cueste ligeramente pelar los caparazones. En todo caso el sabor queda perfecto.
Basta con calentar muchísimo la plancha antes de poner las piezas de marisco congeladas y dejar que se cocinen aproximadamente cuatro minutos por cada lado. Al darles la vuelta, añadimos un poco de sal gorda y si queremos un chorrito de limón exprimido.
Cómo hacer gambas al ajillo con gambas congeladas

Si lo que queremos es hacer gambas al ajillo o algún otro guiso con las gambas o los langostinos, es recomendable haber congelado el producto ya pelado. Así podremos utilizarlo fácilmente. Para que no se nos llene la sartén de agua, es preferible descongelar ligeramente los langostinos en su bolsa dejandola sumergida diez minutos en agua templada. Después los cocinaremos normalmente.

Si solo tenemos gambas o langostinos congelados con su cáscara, no nos quedará otra opción que esperar a que se descongelen -proceso que podemos acelerar sumergiéndolas en agua fría un par de minutos- para poder pelarlas antes de hacer nuestra receta preferida.
Recordad que en este tipo de platos en los que cocinamos con este producto es importante eliminar el agua de la congelación porque si se va a la sartén con el producto semicongelado, soltarán el agua en la sartén y el plato no quedará rico, como podéis ver en la imagen siguiente.

Ahora que ya sabéis los trucos para cocinar con gambas y langostinos sin descongelarlos previamente, solo falta pensar qué receta con gambas te está apeteciendo más preparar. Quizás entre estas 27 recetas con langostinos, encuentres alguna que se te antoje.
En Directo al Paladar | Como cocinar una pechuga congelada sin descongelarla previamente
En Directo al Paladar | Cómo cocinar un lomo de salmón congelado sin descongelarlo previamente
Imagen portada | Pixabay.com
También te recomendamos
Cómo cocer langostinos y gambas: tiempos e ideas de preparación
Ya tenemos vencedora: Huelva será la Capital Española de la Gastronomía en 2017
En un futuro próximo todos tendremos que saber programar software
–
La noticia
Del congelador a la mesa: cómo cocinar gambas o langostinos sin descongelarlos previamente
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Pakus
.
via Directo al Paladar http://ift.tt/2pBVCKC
http://ift.tt/2II6Dmlvia WordPress http://ift.tt/2II6Dml
Bacalao con costra de brócoli: receta de Semana Santa

Quiero contaros esta receta de bacalao con costra de brócoli ideal para la Semana Santa porque me tiene encantado. Ya sé que que el bacalao tiene muchas posibilidades pero si tenéis ganas de cambiar, probar a cocinarlo de esta manera. Ya veréis qué delicia.
Como en otras recetas de bacalao podéis utilizar el que más os guste: Podéis optar por el skrei que como ya os conté está de plena temporada, o si lo preferís, utilizar el tradicional, el que compramos seco por la sal y tenemos que rehidratar y desalar en agua, o el que viene ya desalado, en fresco o en congelado. Con cualquiera de ellos os quedará estupendamente.
También te recomendamos
En un futuro próximo todos tendremos que saber programar software
Croquetas de patata y bacalao: receta
Bacalao con sanfaina: receta tradicional de Semana Santa
–
La noticia
Bacalao con costra de brócoli: receta de Semana Santa
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Pakus
.
via Directo al Paladar http://ift.tt/2kW0lXp
http://ift.tt/2GeUWVuvia WordPress http://ift.tt/2GeUWVu
Científicos descubren cómo hacer cerveza sin lúpulo, más sostenible y con el mismo sabor

Un grupo de biólogos de la Universidad de California en Berkeley ha logrado crear unas cepas de levadura de cerveza que no solo fermentan esta, sino que además proporcionan el sabor que aporta el lúpulo.
¿Y qué necesidad hay de prescindir del lúpulo? Hoy no concebimos la cerveza sin el característico sabor de esta planta de la familia de las Cannabaceae (sí, la misma que la marihuana), pero su producción representa un problema.
Según Charles Denby, coautor del estudio, publicado esta semana en la revista Nature Communications, el cultivo de lúpulo usa mucha agua: una pinta de cerveza artesanal puede requerir 50 pintas de agua simplemente para cultivar el lúpulo. Esto sin mencionar los fertilizantes y la energía necesaria para transportar el cultivo, que solo crece en latitudes muy concretas. Todo este gasto podría evitarse usando esta levadura especial.
El invento, además, puede ser muy útil para las cerveceras. En primer lugar, porque el lúpulo es caro; en segundo, porque permitiría estandarizar aún más la fabricación: los aceites esenciales del lúpulo, responsables de darle su sabor a la cerveza, varían enormemente de un año a otro e, incluso, entre distintas parcelas. El uso de una levadura estandarizada permitiría unificar el sabor de la cerveza.

Las virtudes de la edición genética
Las cepas de levadura modificadas se alteraron utilizando CRISPR-Cas9, una herramienta de edición genética simple y económica inventada en la propia universidad de Berkeley. Los científicos insertaron cuatro genes nuevos más los promotores que regulan estos en una levadura de cerveza industrial. Dos de los genes –linalool sintasa y geraniol sintasa– codifican enzimas que producen componentes de sabor comunes a muchas plantas. En este caso, los genes provienen de la menta y la albahaca, respectivamente. Los genes de otras plantas que también tenían linalool sintasa, como el olivo y la fresa, no fueron tan fáciles de utilizar.
Aunque hoy día el lúpulo está íntimamente ligado a la elaboración de cerveza, hay que recordar que durante siglos se ha elaborado la bebida utilizando otras plantas. Hasta que se descubrió que el lúpulo era la planta perfecta para aromatizar la cerveza, en torno al siglo XI, la bebida se elaboraba con muchas otras hierbas, como romero, mirto, cilantro o aquilea.
Los otros dos genes utilizados eran de levadura, y su objetivo era potenciar la producción de las moléculas precursoras necesarias para producir linalool y geraniol, los componentes del sabor del lúpulo.

Todos estos componentes genéticos –el gen Cas9, cuatro genes de levadura, y los genes y promotores de la menta y la albahaca–, se insertaron en la levadura en un diminuto plásmido circular de ADN. Las células de levadura transformaron el gen Cas9 en proteínas Cas9, que cortan el ADN de la levadura en puntos específicos. Las enzimas reparadoras de la levadura luego se empalman en los cuatro genes y sus promotores.
Los investigadores utilizaron un software diseñado por ellos mismos para alcanzar la combinación correcta de linalool y geraniol necesaria para emular el sabor característico de las cervezas que produce la Sierra Nevada Brewing Company. Tras elaborar una cerveza artesanal usando la levadura genéticamente modificada –y usando el lúpulo solo en las fases iniciales de su elaboración, en la producción del mosto, para obtener el amargor de este sin su sabor–, pidieron a un grupo de 27 empleados de la compañía que probaran la nueva cerveza en una cata a ciegas. Los trabajadores aseguraron que la cerveza modificada tenía incluso más sabor a lúpulo que la original.

El primer paso de un proyecto ambicioso
Pese a que su primer experimiento ha sido un éxito, queda mucho para que esta levadura modificada sea comercialmente viable.
Los científicos se están centrando ahora en el estudio de la levadura de cerveza comercial. A diferencia de la levadura utilizada en los laboratorios de investigación, que tienen un conjunto de cromosomas, la levadura de cerveza tiene cuatro conjuntos de cromosomas. Esto dificulta toda la operación, pues se deben agregar los cuatro genes más sus promotores a cada conjunto de cromosomas, pues de lo contrario la cepa no es estable y a medida que la levadura se propaga pierde sus genes agregados.
El grupo también está estudiando como ajustar las cantidades necesarias de linalool y geraniol que emulen el sabor de la cerveza y producir estas en grandes cantidades: no vale con un tubo de ensayo, se necesitan calderas de 40 litros si se quiere hacer una cerveza que sea viable comercialmente.
Imágenes | Pixabay
En Directo al Paladar | Tres cervezas españolas seleccionadas entre las mejores del mundo
En Directo al Paladar | Mahou Cinco Estrellas obtiene un premio a la mejor cerveza de estilo Pilsner alemán del mundo
También te recomendamos
Chocolate bajo en grasas gracias a la electricidad. ¿Más saludable e igual de sabroso?
Este plátano dorado podría salvar las vidas de miles de niños africanos
En un futuro próximo todos tendremos que saber programar software
–
La noticia
Científicos descubren cómo hacer cerveza sin lúpulo, más sostenible y con el mismo sabor
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Miguel Ayuso
.
via Directo al Paladar http://ift.tt/2ucteEg
http://ift.tt/2FUw7z9via WordPress http://ift.tt/2FUw7z9
Pomerania Madrid. Cooking details.
via WordPress http://ift.tt/2pv8T8a